Blogger, de redactor a sabio. ¡DECONSTRUCCIÓN!

Written by miguelthepooh

22 de marzo de 2016

Blogger, de redactor a sabio. ¡DECONSTRUCCIÓN!

Recuerdo allá en el 2009 cuando conocí la plataforma de wordpress, que tenía un espacio personal en el que disfrutaba publicando mis cosas de cada día, cierto que por entonces me encontraba explorando mi interior y me limitaba a mantener una bitácora de las cosas que me importaban sin pensar en las que les importaban a los que me leían. El caso es que me convertí en un blogger.

[Tweet «Muchos años de blogger puede hacer que veas las cosas de manera diferente.»]

Empezaba mis pinitos explicando mis cosas a nivel de usuario principiante de lo que aprendía de GNU/Linux, tenía en mente que la aportación que yo podía hacer era la divulgación de sus herramientas y sus comunidades de desarrolladores, ya que en el fondo pensaba que Microsoft podía llegar a comerse o comprarse todo el software libre y hacerlo propietario.

El caso es que cuando el blog llegó a cumplir un añito es cuando me asusté de verdad, de no observar las estadísticas para nada me di cuenta que en un periodo tan corto había roto cualquier expectativa, había superado las 16.000 visitas. Tuve una crisis existencial y me asusté mucho. Había miles de personas que leían lo que escribía, había 16.000 oportunidades al año de influenciar a personas.

La verdad es que tuve un verdadero cargo de conciencia, por que un espacio que pensaba que era completamente personal, (como las notas que escribes en un post-it) se había convertido en lectura esencial para muchas personas… Demasiadas personas.

Cuando ser blogger asusta

janeb13 / Pixabay

Por aquel entonces me encontraba perfeccionando mis conocimientos en comunicación, ya que las clases de marketing se habían centrado mucho en estrategia y lo que mi entorno precisaba eran acciones tácticas. Mientras completaba mi formación me ofrecieron poder hacer un curso en el que se nos mostraba las capacitaciones necesarias para hacer redacción publicitaria, y se ampliaba con redacción en entornos digitales… (recordad que Facebook justo había nacido).

Ahora que han pasado muchos meses, muchas publicaciones y muchas discusiones y cambios de apariencia. Ahora que no me siento blogger (nunca me he sentido un buen redactor). Ahora que todo el mundo tiene (o puede tener un blog), ahora que ya ser blogger está más ligado a ser marketeer que persona. Ahora que muchas de las acciones de marketing pasan por crear un blog y ya no se puede distinguir entre una bitácora y un post publicitario.

Como decía ahora que ya no me siento blogger, que mi redacción está estigmatizada por la escritura ortodoxa, sin faltas de ortografía… sin personalidad propia.

zetikette / Pixabay

Ya no me escondo en un pseudónimo, o mejor dicho mi nombre es suficientemente popular como para no pasar desapercibido. Ahora es el momento en que echo en falta las muchas cosas que me proporcionaba mi espacio. Aquellos comentarios halagando mi trabajo y los trolls… Aquellas entidades con una filosofía de destrucción masiva y que nos hacía sudar tinta todos los días, claro que cuando tenía eso éramos relativamente pocos los que escribíamos y muchos los que leían.

Los periódicos se convierten en blogs, agencias de marketing, de publicidad, de posicionamiento geográfico, de promoción comercial disponen de sus propios blog y nos preguntamos ¿Por qué no tienen el mismo impacto?.

Hemos mancillado los contenidos con maniobras de SEO, ajustamos las densidades de palabras, ponemos imágenes que llamen la atención y ponemos títulos sugerentes para llamar la atención, prostituimos las palabras en pos de la obtención de resultados comerciales.

Hemos creado chupipandis en torno a nuestros espacios, donde los mismos ocho o diez bloggers nos comentan y comparten los contenidos. Hacemos imposibles para que los buscadores nos posicionen… Y hemos acabado hablando todos de lo mismo, buscamos las tendencias y sobreescribimos contenidos para posicionarnos los primeros.

[Tweet «Las chupipandos no siempre son buenas, escribe y aprende.»]

Entonces vemos que periodistas que no tienen plaza fija se convierten en bloggers, los jóvenes (y no tan jóvenes) hacen lo propio como vloggers ya que ahora mola mucho lo de hacerse video-selfies. Muchos reclaman un espacio libre de intrusismos intentando que el anarquismo de la red se pierda y pase a ser un medio de comunicación convencional.

Hay miles de espacios que los redactores después de publicar su entrada se limitan a olvidar a su audiencia y no se responden los comentarios, de hecho hasta para comentar tienes que registrarte en los portales y descargarte el librito de las diez maneras de convertirte en un blogger de éxito.

El caso es que se escriben cursos sobre como convertirte en un buen copywriter y los que se apuntan no tienen en cuenta que por aprender esas técnicas no van a convertirse en bloggers, simplemente serán redactores publicitarios y no, no es lo mismo.

Pero como para todo el blogger o redactor del tipo que sea no todo se centra en las herramientas y las habilidades que se adquieren para optimizar el espacio y la redacción, el escritor tiene una habilidad y debe optimizarla… eso no se aprende.

Si vas a construir un blog procura cultivar tu palabra, pero no es necesario que escribas como uno de los ocupantes de las sillas de la RAE, pero debes escribir con propiedad, usar los términos adecuados y conocer mucho de todo lo que vas a escribir. Procura leer mucho de los temas que te interesan, pero obvia a los que hacen lo mismo que tu, ya que ellos contaminarán tus contenidos y llegará un momento que parezca que pertenecéis a la misma empresa, todos uniformaditos, repeinados y bien guapitos.

[Tweet «Si puedes, se irreverente. Si puedes documentate.»]

Si sabes escribir como un escritor, hazlo como tal. Puedes observar a Pérez Reverte, que aunque no te gusten sus maneras puedes aprender de su estilo, puedes leer a Risto Mejide y aunque tampoco te guste su estilo, seguro que sus maneras irreverentes te enseñan a gestionar las emociones de tus lectores.

Quiero recordarte lo que les pasa a los escritores, redactores u otros especialistas en algo. Aquello en lo todos nos sentimos identificados es en la soledad. Recordad que los grandes especialistas (pintores, escultores, escritores) en su mayoría morían solos y arruinados, por lo que si pretendes ganar dinero con tu blog mejor no escribas, limítate a aplicar algoritmos de reconocimiento para que la araña de google te encuentre y sobre todo inserta anuncios de adsense para que cada visita te proporcione esos céntimos de ingresos, por que comer de escribir pocos lo consiguen.

[Tweet «Los escritores se mueren de hambre… escribe y crece»]

Debo decir que he encontrado muchos blog que leo habitualmente (o lo procuro) y os aseguro que son creados por auténticos especialistas, pero que no miden sus impactos, no insertan publicidad… Pero consiguen que semana tras semana este aburrido redactor se pase por sus espacios.

Si vas a comentar en una entrada hazlo, pero no digas #goodjob haz un comentario inteligente, procura aportar tu conocimiento y generar o responder al debate abierto. No permitas que los algoritmos marquen un buen contenido con una tasa de rebote alta. Si vas a hacer acto de presencia para ayudar a tu chupipandi pero no tienes nada que añadir dale el like que le hará mucho bien y sobre todo dale al +1 que eso si ayudará… mucho más que un comentario corto e insulso.

Sobre todo lee, lee mucho. Escucha, escucha mucho y sobre todo escribe, todos los días en todas partes.

No importa que te digan que es mejor SEO una entrada de más de 1000 palabras. Si solo haces una entrada al mes que sea muy completa, pero si vas a escribir cada día hazlo todos ellos (los días), no importa si solo son 100 palabras ya que la falta de longitud se complementará con la habitualidad y el posicionamiento será bueno, genera conversación, pero por Dios contesta a los comentarios, sé agradecido y aprende… todos los días.

[Tweet «Escribe todos los días… aunque sea poco»]

2 Comentarios

  1. Pury Cespedosa

    Hala! aunque sea de la casa te comento porque me ha gustado muy mucho y me has removido por dentro…tengo mi blog cerrado, ahora que soy más conocida que hace 7 años,precisamente ahora ya no me apetece compartir según que cosas, como lo hacia antes, que pena la verdad. (Mea culpa) pero es que todo ha cambiado,tanto,.
    No sé que decir… tengo que seguir digiriendo esta sensación

    • Miguel Pujante

      Hala, pues ya sabes a abrir espacios y expresar lo que se desea… y cuando acabes empiezas de nuevo. Como si fuera un rutina,

      La lengua es como un músculo, cuanto más la ejercitas más fuerte se vuelve y más crece.

      ¿Nos ponemos?

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