Comunicación contaminada de aburrimiento.

por | Mar 23, 2017 | Comunicación

Me siento en un estado de aburrimiento total, yo que era una de las personas que pululaba de muro en muro de muchos colegas y aportaba mis sensaciones a sus publicaciones siento que cada día es uno más de lo mismo.

Entiendo que tenemos mil ocupaciones que nos hace decidir de prisa y corriendo lo que vamos a poner hoy en nuestra red social favorita y a quien vamos a etiquetar, o si mejor no le etiquetamos no sea que se ofenda con la «faena» que tiene por hacer.

Ha llegado un momento que saltamos de un proyecto a otro de manera que tapamos las urgencias a menudo olvidando las cosas importantes…

Hoy leía y veía el post de Frank Cooli en el blog de Delivery Media en el que habla de Marketing de Influencia y me ha obligado a pensar en lo que somos y en lo que hacemos todos los días, siento que por pequeño que seas siempre de alguna manera eres «influencer» y que puede ser que no tengamos la popularidad de astros del deporte o la música, pero que nuestras pequeñas comunidades siguen muy de cerca todo lo que hacemos y decimos.

Ciertamente todos los que tenemos un pequeño poder (o grande) de alguna manera tenemos una enorme responsabilidad y parece que los que nos dedicamos a la comunicación tenemos esa responsabilidad y de alguna manera nos estamos «escaqueando» de ella.

Escribimos listas de cosas que debes hacer para conseguir el éxito, listas de cosas para ser admitidos socialmente o listas de cosas para que nuestra alimentación sea más equilibradas… cientos de listas y cientos de inquietudes y que como sabemos usar las palabras acaban encontrándonos. Además de como tenemos nuestra «chupipandi» tan fiel van a difundir nuestro contenido. Así que llegamos a cada vez más gente e incluso podemos llegar a recomendar un producto o un servicio mientras que las acciones sociales se quedan en boca de actores, futbolistas o músicos.

Aquí en este blog (y los miembros del equipo) hace tiempo que hemos abandonado los grupitos de abrazadores de popularidad y francamente prefiero 10 lecturas de una entrada que le sirva a alguien que 1000 que solo sirva para que todo el mundo sepa lo majo que soy.

Como decía el aburrimiento me está llegando a cotas insospechadas, antiguamente al ir de aquí para allá encontraba necesidades e inquietudes que tenían las personas de mi entorno y eso me provocaba una necesidad irrefrenable de encontrar soluciones y escribir sobre ello. Eso hacia que me sintiera que estaba ayudando y eso lo he perdido.

Por otro lado le estamos diciendo a nuestros clientes que tienen que estar presentes en las redes sociales, que debemos tener mucha paciencia y que de alguna manera debemos ser proactivos con ellos… Y lo que sienten es que el mundo está en un estado de aburrimiento y eso se transmite a nuestros clientes finales y éstos acaban haciendo caso omiso a los que de verdad deberían ser los «influencers». Comerciantes y empresarios se sienten solos y nosotros diciendo que tienen que estar presentes, pero como no tienen la capacidad de pagar campañas patrocinadas en las redes sociales nadie les «regala» una idea y eso hace que todos hagan más de lo mismo.

¿Te imaginas una calle comercial en la que todos los escaparates sean iguales?

¿Te imaginas un centro comercial en el que todo lo que ves sea del mismo color?

¿Te imaginas que todo el mundo viste de gris?

2 Comentarios

  1. Emilio

    Negro futuro pintas.
    No queda otra que reinventarse.

    Responder
    • miguelthepooh

      Buenos días Emilio.

      No es una cuestión de futuro, el futuro lo escribimos cada día y lo que debemos cambiar es nuestra actitud. No vale alquello de «haz lo que digo y no mires lo que hago» Somos influyentes y debemos respetar a los que influenciamos.

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: