El miedo a explicarnos en palabras, heurística y efecto.

por | Ene 26, 2016 | Comunicación

Todos tenemos un bagaje laboral, personal y emocional. Partimos de la base que en todo lo que trabajamos o nos forma está influenciando directamente a nuestra manera de comunicar. Esto puede generar ansiedad, incluso miedo a explicarnos en palabras.

Si tenemos en cuenta que hemos hecho trabajos en los que el aspecto visual nos comunica instrucciones o guías, siempre preferiremos el aspecto visual al contextual; si hemos recibido estas «formaciones» en modo textual, todo lo preferiremos de esta manera. Por supuesto aquí no cuenta las habilidades propias, ya que por mucho que queramos comunicar siempre deberemos apoyarnos en especialistas en cada entorno.

Quiero explicaros una cosa que siempre me sirve, pero como no es un anglicismo tiende a olvidarse o siquiera a no conocerse, no se habla de «heurística de las palabras y sus efectos».

#bonitopalabro. – Heurística: Técnica de la indagación y del descubrimiento.

Cuando empezaba con la informática o computación orientada a la aportación de recursos para empresas resulta que usábamos algoritmos heurísitcos y por su complejidad se pueden definir algo asi…

En computación, dos objetivos fundamentales son encontrar algoritmos con buenos tiempos de ejecución y buenas soluciones, usualmente las óptimas. Una heurística es un algoritmo que abandona uno o ambos objetivos; por ejemplo, normalmente encuentran buenas soluciones, aunque no hay pruebas de que la solución no pueda ser arbitrariamente errónea en algunos casos; o se ejecuta razonablemente rápido, aunque no existe tampoco prueba de que siempre será así. Las heurísticas generalmente son usadas cuando no existe una solución óptima bajo las restricciones dadas (tiempo, espacio, etc.), o cuando no existe del todo.

Ahora que el 80% de los «husmeadores» han abandonado el post puedo contaros lo que pretendo con esta entrada.

Todas las personas estamos condicionadas, a la hora de comunicar, ante nuestro pasado. Experiencias vividas y/o sufridas nos hacen tener miedo a usar una serie de palabras que no nos producen especial placer. Tanto es así que llegamos a dejar de usar palabras que se pueden ajustar a la perfección a las definiciones que necesitamos.

Dicho esto, en publicidad y marketing incluimos cientos de tecnicismos, normalmente anglicismos, para definir algunos conceptos y que llegan a confundir a nuestros lectores de una manera incluso aberrante; ya que, por mucho que tengamos claros los conceptos, a veces las traducciones o interpretaciones pueden llevarnos a un callejón sin salida. Y todo esto para demostrar que sabemos mogollón, sin tener en cuenta que a los que nos leen puede quedarles cara de bobo, ya que pensaban que entenderían algo y se dan cuenta que hacemos lo mismo que los demás.

Cierto que hay cosas que no tienen traducción, pero nunca olvidemos que el español es uno de los idiomas más ricos que puedes encontrar en el mundo y que más que inventar palabras nuevas adoptamos términos de otros idiomas para poder acabar de enriquecernos.

Si hablamos de comunicar debemos tener muy en cuenta que nuestro léxico debe ser rico (en nuestro idioma) pero que nuestra actitud debe ser igual de rica, ya que no solo comunicamos en nuestra web o blog. Somos comunicadores todos los días y por tanto debemos dominar la lengua tanto como nuestro trabajo.

Que debes conocer esos anglicismos o tecnicismos? Por supuesto que si, pero eso no quiere decir que debas dispararlos a troche y moche cual una Gatling bien afinada.

Claro que a veces tenemos en cuenta nuestra experiencia, pero como dice John Berger la apreciación de una imagen depende también del nuestro propio modo de ver.

Las dos veces que me han llamado «copywriter» se me arruga hasta el ombligo, no soy persona de madurar lo que digo, más bien soy un poco visceral y eso me pasa factura a menudo.

Las palabras son solo palabras y solo en un contexto concreto pueden ser adecuados o inadecuadas. Las personas que trabajan, por ejemplo, en seguridad o alarmas, consideran que la palabra «conectar» queda muy lejos de la comunicación. Hay muchos ejemplos pero solo con la práctica se puede saber lo que es adecuado o no.

Qué es necesario para saber si puedes redactar correctamente? Pues símplemente y escuetamente lo que se recomienda para cualquier escritor… Lee, lee y cuando te canses sigue leyendo.

Por supuesto no vale leer todo lo que caiga en nuestras manos, si queremos redactar cosas de publicidad en modo texto deberemos buscar el estilo en el que nos sentimos cómodos y aferrarnos a esas publicaciones. Puedes tener el lenguaje más refinado del mundo, pero si tu target no acepta tu lenguaje habrás fracasado estrepitosamente. Podemos darle un giro a las palabras, redactar en modo «novela» e incluso con el descaro de un escritor joven, pero lo mismo que decía antes, si nuestro público objetivo no admite esa redacción perderemos toda la capacidad de comunicación.

Si asistes a un curso de copywriter (vamos, lo que viene a ser un redactor publicitario) te van a aconsejar que los títulos deben ser atrayentes, que si el primer párrafo debe ser revelador, que si las palabras clave, que si el SEO, que si… bla bla bla

Y no digo que en parte no tengan razón, solo que para mi es más importante que me lean mis clientes objetivo que «quedar bien en las fotos», pero claro mis clientes no son «especialistas en comunicación» son personas normales y corrientes que adquieren o mis productos o los de mis clientes y mis clientes merecen lo mejor de lo mejor de mi capacidad de redacción y de asimilación de los productos.

Cuando hablo de comunicación no todo es textual, hablamos de comunicación orientada a la demostración de productos, (en marketing queda feo eso de decir orientado a la venta) textos, imágenes, videos o cualquier medio que sea necesario usar para que el mensaje cale en el cliente potencial.

Lo dicho, que para escribir y dejar huella en el lector u observador a veces es necesario arriesgar y volverse un poco descarado, pero siempre en la medida adecuada. Sin sobrepasar completamente esas «marcas» que nos impone el mercado. Y lo que nunca debemos obviar es que el estar formado en el uso de las palabras es esencial para no quedar estancado en las cuatro frases célebres y poco más.

¿Vas a seguir haciendo lo mismo o prefieres hacer un poco de heurística de palabras?.

Imagen destacada en ShutterStock  Por baranq

6 Comentarios

  1. Pury

    Pues ahora te chinchas que me he quedado hasta al final. jajjajaja
    Que razón te doy en el abuso de anglicismos, a veces hay lecturas indigeribles.
    Gracias por aportar luz y verdad. 🙂

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    • Miguel Pujante

      Gracias Pury

      aixxx yo que pensaba que no aguantarias 😛

      tenemos uno de los idiomas más ricos del mundo y cada año ze enriquece con nuevos vocablos.

      Usémoslo y crezcamos con él.

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  2. Patricia Martín

    Más razón que un santo. «Disparar anglicismos a troche y moche» no solo resulta un tanto cargante, sino que, a menudo, lleva a perder el concepto y el contexto que hay detrás, no siempre extrapolable. ¡Voto por la heurística española! (En la medida de lo posible 😉 )

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    • Miguel Pujante

      Muchas gracias Patricia 🙂

      Dirección y sentido es lo que tiene importancia, sobre todo si «disparamos» 😛 gracias por comentar

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  3. Sergio Galán

    Muy oportuno Miguel. Acertado y necesario artículo.

    Uno de los objetivos en mi blog (aunque reconozco que a veces me disperso) es llegar al lector con un idioma coloquial y que los que no se dedican al Social Media o al Marketing puedan entender.

    Digo oportuno, porque últimamente me preguntaba si lo estoy consiguiendo y cómo mejorar. Y tu post me refuerza en seguir trabajando en esa línea. Estoy de acuerdo al 100% con tu mensaje.

    Me has hecho pensar en la regla del 1-9-90 (creo que es así) el 1% crea contenido, el resto lo comparten o sólo lo leen. Si escribo con tecnicismos y anglicismos estoy escribiendo para el 1%. Si relato para que lo entiendan lo que no se dedican al sector debo hacerlo de forma natural y explicando los conceptos en todo caso.

    Por supuesto que debemos seguir leyendo, sin parar, es la forma de enriquecernos, y añadiría que leer ejemplares fuera del sector.

    Cuando utilizo anglicismos del sector entre amigos o búsqueda de clientes se me quedan mirando con cara de poquer. Rebobino, y hablo de forma natural. Para un comercio no existen «leads», ellos quieren saber si han visto su publicación, quién la ha visto, en qué página de google están y si su tienda online vende o no. Por lo que la esencia del Social Media y el Marketing Digital sigue siendo la misma que en todo aspecto comercial, entender al cliente y hacerle la vida fácil.

    Bien, escribiría mucho más pero no quiero robar espacio de tan gran artículo.

    Felicidades Miguel. Un abrazo.

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    • Miguel Pujante

      Gracias por tu comentario Sergio.

      Pues te invito a mi chupipandi y que escribas una entrada a este respecto o al que quieras. Tus contenidos son interesantes siempre y tu estilo es realmente próximo al nuestro.

      Así que si te animas ya sabes.

      Un abrazo enorme

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