Una filosofía de empresa que puede optimizar costes. Muji, un ejemplo.

por | Sep 29, 2016 | Empresa, Filosofía 3.0, Neuromarketing, Opinión

¿Sabes lo que es Muji? Pues prepárate que te lo explico (si tienes paciencia y me regalas unos minutos)

Cuando pensamos en empresas eficientes puede ocurrir que lo hagamos en grandes corporaciones Norteamericanas que hayan tenido un impacto considerable en el mercado. Puede ser incluso que pensemos en entidades que han tenido una gran soporte mediático y una marabunta de seguidores.

Esto pasa por confundir éxito con eficiencia u optimización. Si lo pensamos fríamente y eliminando nuestras preferencias personales comprenderemos que muchas de las empresas con mejor optimización son asiaticas y japonesas más concretamente.

Recordemos que las empresas japonesas además de levantar un país destrozado social y económicamente por la II Guerra Mundial, tiene a los vecinos más pendencieros que podemos encontrar en el mundo. Y si lo barajamos con las condiciones geográficas (islas relativamente pequeñas, placas tectónicas bailando la samba a todas horas y el Océano Pacífico azotando su costa oriental entenderemos que no sean personas sencillas de comprender y menos de manipular.

Tengamos en cuenta su capacidad de barajar modernidad y tradición. Tradiciones que han llegado a exportar hacia todo el mundo. Dentro de las empresas modernas (sobre todo las tecnológicas) se llama Ninjas a las personas que pertenecen a los equipos técnicos que hacen atención al cliente y Samurais a los directivos que tienen moral a prueba de bombas y que se deben a un(os) proyecto(s) claro(s) y con KPI perfectamente definidos.

Dicho esto me gustaría que los que no lo conozcan tengan unos minutos para leer los siguientes párrafos, se trata de una marca de origen japonés y que lleva sus productos a todo el mundo. Sin duda una filosofía orientada al gran consumo y a la rotación de stocks. A la reducción de costes de producción y si analizamos sus operaciones estratégicas veremos que se autopenalizan al estar presentes en todos los mercados y aportando productos a innumerables acciones que probablemente no tengan mucha capacidad financiera (Podemos mirar las listas de regalos de Nicequest en categoría escritorios para documentar lo que digo).

Una filosofía de empresa que puede optimizar costes. Muji, un ejemplo.

MUJI fue fundada en Japón en 1980. Sus orígenes se basaron en la racionalización exhaustiva del proceso de fabricación con la intención de crear productos simples, baratos y de buena calidad. Concretamente, reexaminaron los productos a través de tres ópticas: selección de material, proceso de inspección y simplificación del embalaje. Por ejemplo, si omite el proceso de blanqueo de la pulpa, el color del papel obtenido es ligeramente beige claro. MUJI utilizó este papel para su material de embalaje y etiquetas. Los productos obtenidos son extraordinariamente puros y frescos. En comparación con los productos excesivamente embellecidos predominantes en el mercado, los productos de MUJI han obtenido un gran aprecio e impacto no solamente en Japón, sino en todo el mundo.

Ello se debe a que no crean objetos para provocar respuestas de gran afinidad, como por ejemplo “Esto es lo que realmente quiero” o “Tengo que tenerlo”. La meta de MUJI es la de proporcionar a los clientes satisfacción racional, no expresada con “Esto es lo que realmente quiero” sino con “Esto bastará”. “Esto es lo que realmente quiero” es una muestra de egoísmo y discordia, mientras que “Esto bastará” expresa un razonamiento conciliador. De hecho, puede que incluso incorpore resignación y cierta insatisfacción. La meta de MUJI es eliminar dicha ligera insatisfacción y aumentar el nivel de la respuesta “Esto bastará” por una repleta de claridad y seguridad.

Los productos de MUJI, desarrollados a partir de un proceso de fabricación extremadamente racional, son concisos, sin embargo no tienen un estilo minimalista. Es decir, son como recipientes vacíos. Simplicidad y vacuidad brindan la universalidad definitiva, cubriendo los sentimientos y pensamientos de todas las personas. Hemos sido acreditados por “ahorrar recursos”, “tener precios reducidos”, “ser simples”, “ser anónimos” y “mostrar interés por la naturaleza”. Sin colocar un énfasis desproporcionado en ninguna de estas diversas valoraciones, MUJI tiene como meta estar a la altura de todas.

Hay más de 700 tiendas MUJI en todo el mundo con más de 7.000 artículos que incluyen ropa, artículos del hogar, alimentos e incluso casas. Sin embargo, el fundamento de su ideología no ha cambiado desde el momento en el que fueron concebidos; como la brújula que apunta al norte, continúan orientados hacia la base y la universalidad de la vida diaria. (España) (Japón)

Si pensamos un poco «a la japonesa» seguro que podemos optimizar nuestros recursos empresariales, no me refiero exclusivamente a los que se refieren a la producción en sí, sino a todos los procesos incluidos los de marketing y comunicación.

Podemos observar las maneras de hacer marketing de las empresas Japonesas que no han saltado a la palestra del mercado mundial (como Sony o Toyota) y observar a las que van saliendo del archipiélago poco a poco, de manera tímida y sobre todo respetuosa.

Si miramos lo que estamos haciendo las empresas en Europa y EEUU en las redes sociales observaremos que estamos haciendo un trabajo de artillería, mientras que si observamos a las empresas japonesas haríamos un trabajo de comandos o incluso al más puro estilo de los US Navy Seals, pocos hombres, muy bien preparados, con los recursos tecnológicos suficientes y con una capacidad de impacto muy alta, debiéndose únicamente a los comandantes directos y al alto mando de la Navy.

Muji, y la filosofía Seals de optimización de recursos

Por contra las empresas españolas en concreto y las europeas no destacadas en general realizamos trabajo de infantería, destinando muchas fuerzas y muchos zapadores preparando el camino, artillería «ablandando» el camino y fuerzas aéreas midiendo e impactando sobre grandes objetivos…

Muji, y la ceremonia del teBueno es harto complicado hacerlo así por las buenas,  los europeos no sabemos mantener el temple, paciencia y el respeto que es necesario como para, por ejemplo, realizar correctamente la ceremonia del té. ¿Cómo vamos a ser capaces de establecer una estrategia a largo plazo y mantenerla en el tiempo?

Muji y la teoría del Caos

El péndulo doble es uno de los sistemas caóticos más simples que existen. Se observa su trayectoria irregular, además dando al péndulo una posición inicial ligeramente diferente se obtiene una trayectoria completamente diferente pasado un tiempo.

En Europa nos hartamos de pensar en la Teoría del Caos de Edward Lorenz pero en Japón se estudia creo que casi como una asignatura de carácter bíblico, mientras nosotros observamos los eventos uno a uno y reaccionamos ante situaciones concretas sin esperar, normalmente, un análisis completo de todas las reacciones del mercado.

En Japón como en todo el hemisferio oriental se observa y se tienen en cuenta todas las acciones primarias o no ante un lanzamiento en concreto, observando todo el mercado y adaptando producto, fechas y comunicación a todo lo que va a poder «infectar» ese lanzamiento. No solo se observa a la competencia, si no que se tiene en cuenta todo lo que afecta aunque sea de manera positiva. En el caso de errar un parámetro se dispone de plan «B» o «C» o tantos como sean necesarios para corregir esa estrategia y adaptando los eventos tácticos.

La observación de todos los movimientos y la adaptación es lo que puede significar la diferencia entre «tener controlado» un evento a que entre en caos.

También debemos considerar que nos gusta estar en caos, nos hacer sentir vivos y con la falsa sensación de superación personal. Si observamos las demandas de empleados en ofertas de trabajo directivo, en ellas casi siempre se destaca que sea capaz de trabajar «bajo presión».

Espero que esta entrada sirva para que nos tomemos las cosas con un poco más de calma, que seamos capaces de analizar las acciones de manera escrupulosa y sin preconcebir nada, que tengamos en cuenta cada una de las cosas que pueden afectar a las acciones que emprendamos analizando en conjunto.

Pienso que las empresas deberían empezar a hacer que la filosofía forme parte de sus estrategias y que solo siendo respetuoso con el entorno completo (incluida la competencia) pueden conseguir éxitos completos.

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